Valsequillo Digital
El paso de la borrasca Therese por Valsequillo no sólo ha dejado lluvias y viento; también ha dejado al descubierto la fragilidad de infraestructuras que, sobre el papel, se presentaban como estratégicas. El Ayuntamiento de Valsequillo ha informado de los desperfectos sufridos en la balsa de Era de Mota (ubicada en El Troncón), donde la fuerza del temporal ha provocado el desprendimiento de parte de su aislamiento.
Sin embargo, lo ocurrido en esta instalación no puede despacharse como un simple efecto inevitable de la meteorología, ya que la balsa lleva años fuera de servicio debido a roturas previas.
Un historial de anuncios sin soluciones reales
La situación de este balsa es el relato de una década de promesas incumplidas por diferentes administraciones:
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2013: el área de Agricultura del Cabildo, anunció su puesta en funcionamiento como una solución vital para el sector primario, recuperando una infraestructura que ya entonces llevaba años en desuso.
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2024: El entonces alcalde, Francisco Atta, junto al Cabildo de Gran Canaria, volvía a anunciar una estrategia de actuaciones hidráulicas para garantizar el agua en el municipio.
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2024: en julio de este año, el consejero insular Miguel Hidalgo insistía en la mejora, impermeabilización y puesta en servicio de esta balsa. En una visita realizada al Ayuntamiento de Valsequillo se volvió a hablar, una vez más, de la reparación de la lámina de la Balsa de La Montaña, una obra incluida dentro de un Plan de mejoras de infraestructura hidráulica de la consejería del Sector Primario conjuntamente con la consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias.
Tres momentos y tres anuncios distintos que, después de 13 años, han dado el mismo resultado: una balsa fuera de servicio y abandonada, incapaz de resistir el embate de Therese, al no haberse garantizado su estabilidad ni su refuerzo.
Miles de horas de agua perdidas
La borrasca Therese deja el corazón de la isla de Gran Canaria con las presas llenas e imágenes de una explosión de vida y colorido que hacía décadas que no se veían, pero de la misma forma que en La Aldea se celebraba que sus tres presas están llenas y que tienen agua garantizada para los próximos años, en nuestro municipio también tendríamos que estar de fiesta por el llenado de todas las balsas. ¿Cuántas horas de agua se podían haber recogido? ¿Cuánto dinero se podrían haber ahorrado los agricultores de nuestro pueblo al disponer de agua más barata?
Son algunas de las preguntas que se formulan muchos agricultores de Valsequillo que también miran para al Consorcio de Comunidades de Regantes del municipio.






























