El reciente seísmo político que ha sacudido los cimientos del nacionalismo grancanario ha dejado de ser una simple escaramuza de despachos para convertirse en una fractura ideológica expuesta a la luz pública. Las contundentes declaraciones del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, confesando su profunda decepción y preocupación por la deriva de Roque Aguayro —su formación histórica en Agüimes— y, por extensión, del proyecto de Primero Canarias tras su alianza, primero con CIUCA y ahora con Coalición Canaria, abren un debate de enorme calado que afecta de manera directa al futuro político de nuestra isla.
Ya en noviembre pasado, a través de su artículo «Sin ideología no hay proyecto político» en su blog Hacemos Gran Canaria, Morales lanzaba una advertencia profética que hoy cobra todo su sentido. En aquel texto, el líder insular criticaba con dureza el pragmatismo vacío, esa trampa contemporánea que intenta convencer al ciudadano de que las diferencias ideológicas son un estorbo del pasado y que basta con la técnica o la gestión aséptica para gobernar. El aviso era claro: «Sin principios, la política se convierte en trámite y el nacionalismo en decorado».
Hoy, los hechos han terminado por dar la razón a ese análisis. La velocidad con la que se ha consumado la confluencia electoral entre Primero Canarias y Coalición Canaria en municipios como Arucas, camuflada bajo la bandera de la «sensatez práctica» y la necesidad de sumar siglas, parece confirmar que para un sector del nacionalismo local la supervivencia o el asalto al poder justifica el desmantelamiento de los bloques ideológicos tradicionales. Se ha priorizado la estrategia electoral sobre los cimientos programáticos, convirtiendo el proyecto común en una franquicia de geometría variable según el municipio.
En el caso de Valsequillo, este escenario nos sitúa ante un espejo incómodo. A nadie se le escapa que durante años, el actual líder de la oposición, Francisco Atta, hablaba de Antonio Morales como su mentor político. ¿Qué ha pasado entonces? ¿Por qué ya no se escuchan las reflexiones de Morales? Un proyecto que dice ser progresista, se alía primero con CIUCA y luego con Coalición Canaria ¿y no pasa nada?
Lo preocupante no es sólo la política de alianzas. Lo preocupante es el movimiento a la desesperada. Primero Canarias sabe que las encuestas de intención de voto no le dan el apoyo necesario para aspirar a la presidencia del Cabildo. Y eso ha llevado a PRICA a firmar acuerdos a la desesperada con el único objetivo de sumar votos. Y en el camino, la ideología, el proyecto… pues ya se verá. Una estrategia de acción que compra al 100% Teodoro Sosa. Basta con escucharle unos minutos para darse cuenta de que su discurso se cimenta en tres ideas básicas (líder, municipio y Canarias) y mucha sobreactuación, pero sin ningún profundidad alguna. Es lo que Antonio Morales define como nacionalismo vacío de contenido.
Y hacia esa deriva camina Primero Canarias. Una amalgama de partidos locales, sin importar su procedencia ideológica, que confluyen en una formación, destinada a pactar y quien sabe si a integrarse en un futuro, en Coalición Canaria. Y para ese viaje, no hacían falta estas alforjas.
Puede ser que Teodoro Sosa, Óscar Hernández o Paco Atta y compañía, logren engañar a los suyos con cantos de sirena sobre la defensa de Canarias y la necesidad de una voz única y fuerte en Madrid. Pero lo cierto es que a figuras del calado, la trayectoria la coherencia de Antonio Morales, no se las convence con cuatro eslóganes bien estructurados, acompañados de una imagen fresca, porque Morales, como otros muchos, saben que en cuanto rascas un poco en el cuerpo ideológico de Primero Canarias sólo aparece una palabra: poder.
Si en algún momento, desde Primero Canarias pensaron en Antonio Morales como líder de la nueva formación, el presidente del Cabildo disipó ayer cualquier duda en su entrevista a Canarias7 cuando le preguntaron por su futuro: «Si sé donde no estaré». Pero ojo porque también abrió la puerta para, quizás, liderar una alternativa: «Si sé dónde podría estar».
Si run run que va tomando forma en Gran Canaria de una posible alianza de los partidos a la izquierda del PSOE toma fuerza y se trabaja con coherencia, quizás puedan contar con un candidato de peso y solvencia como Antonio Morales.
Veremos si Morales pasa del condicional al afirmativo.






























