Valsequillo es el municipio de Canarias que más tarda en pagar a sus proveedores. Este grupo de gobierno invierte una media de 258 días según datos del propio consistorio (y del Ministerio de Hacienda), correspondientes al segundo trimestre de 2025 (39 días más que en el primer trimestre), al que ha tenido acceso Valsequillo Digital. Este liderato de la vergüenza que ostentan Paco Atta y su gobierno es sólido: en segundo lugar se encuentra Tinajo, con 167 días y, en tercer puesto, Arico, con 120.
¿Es una sorpresa? Desgraciadamente, no. Estamos frente a un gobierno que no aprueba en tiempo y forma sus presupuestos. Un gobierno que tarda años en reconocer facturas (tras negar su existencia). Un gobierno obligado a devolver cientos de miles de euros en subvenciones para intentar, sin éxito, enmascarar su pésima gestión. Y si para ello tiene que recurrir a enfrentamientos personales, ya sea contra otros miembros del salón de plenos o contra la población, pues se hace. ¿Cuál es el problema?
Pagar las facturas en tiempo y forma o hacer un presupuesto, no solo es una cuestión de voluntad, lo es también de eficiencia. Y parte de un principio que cualquier persona ejecuta en su día a día: si tengo, compro. Si no tengo, no compro. Si pido prestado, lo devuelvo en plazo; si no puedo hacerlo, no lo pido. Pero aquí el agravante es, incluso, peor porque todos estos ejemplos de desorden y caos se producen con el dinero público. El dinero de todos los vecinos de Valsequillo: jóvenes, empleados, autónomos o jubilados. Pero, tal y como hemos contado aquí, a este gobierno, sólo le duele su bolsillo.
Paco Atta se define orgulloso ante sus nuevos compañeros como un político progresista. Sin embargo, lo que define a un político no son sus palabras, sino sus actos. Y sus actos, cada vez más autoritarios, despóticos y soberbios (tal y como lo definió Fabiola Calderín cuando no era su subordinada) son los de un político venido a menos, incapaz de crear equipo y desleal, que responde con ira y rabia cuando le señalan sus despropósitos.
La Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad, establece en 30 días el plazo para pagar a los proveedores. Paco Atta tarda casi 300. Por tanto, según dicho texto legal, ya sabemos lo que es.






























