Valsequillo Digital
La llegada de las lluvias, un regalo para el campo valsequillero y su sector agrícola, volvió a dejar al descubierto la crónica de un problema anunciado desde hace años: la obsolescencia del alumbrado público del municipio. El Partido Popular de Valsequillo denunció en sus redes sociales que anoche, una parte importante del municipio se quedó a oscuras, afectando a barrios como La Barrera, Luis Verde, El Casco, Valle de San Roque y Lomitos de Correa.
Este problema se debe a que la red de alumbrado público tiene más de 40 años, deteriorada y obsoleta, por lo que no está preparada para soportar las inclemencias del tiempo, provocando apagones masivos con cada episodio de lluvia.
Pérdida de fondos europeos
La solución a este grave problema de seguridad y calidad de vida para los vecinos no es sencilla, ya que implica una inversión millonaria y trabajos de actualización a largo plazo. Sin embargo, el problema podría haberse resuelto hace tiempo.
En el año 2021, Valsequillo dispuso de aproximadamente un millón de euros procedentes de los fondos FEDER destinados a cambiar la práctica totalidad del alumbrado del municipio a tecnología LED, lo que habría modernizado y resuelto el problema de la red. Este proyecto de «Renovación y Mejora del Alumbrado Público» preveía la sustitución de más de 2.000 luminarias.
Sin embargo, estos fondos se perdieron porque el grupo de Gobierno de aquel momento no tenía al día la documentación exigida para llevar a cabo la intervención, dejando a Valsequillo sin una inyección económica crucial para la eficiencia energética, la actualización del alumbrado y la seguridad nocturna.
Aunque el Ayuntamiento ejecutó posteriormente otros proyectos menores de alumbrado con financiación del Cabildo, la pérdida de aquel millón de euros ha impedido una solución integral y definitiva al problema de la red obsoleta.
El campo valsequillero seguirá agradeciendo la lluvia, pero los vecinos, una vez más, seguirán padeciendo en los próximos años los apagones por la falta de previsión e intervención en su momento. La gestión de los fondos perdidos y la urgencia de modernizar la infraestructura obsoleta se mantienen como un punto crítico en la agenda municipal.






























