Valsequillo Digital
La UD Valsequillo debutó el viernes ante su afición con un estreno liguero espectacular, asegurándose los primeros tres puntos de la temporada tras imponerse al C.D. Longueras por 2-0. El encuentro, disputado en el estadio José Antonio Atta, fue una auténtica prueba de fuego que los locales superaron con nota.
El partido comenzó con mucho ritmo y cierto nerviosismo, propio del primer choque de la competición. Ambos equipos se tantearon en el césped, generando oportunidades que no acabaron de materializarse en goles. Sin embargo, el guion del encuentro cambió por completo justo antes del descanso. Una jugada de ataque del Valsequillo terminó con una falta sobre el delantero local, que provocó la roja directa y la expulsión del jugador visitante.
Las expulsiones marcaron el partido
Con superioridad numérica, el conjunto local salió en la segunda mitad decidido a aprovechar la ventaja. Tras ganar terreno y presionar la salida del balón del Longueras, el primer gol llegó de la mano de Jorge Padrón, quien supo aprovechar un rechace para poner el 1-0. Minutos después, el C.D. Longueras se quedaba con nueve jugadores por doble amarilla. El partido se le ponía muy favorable a los locales.
Y el Valsequillo no desaprovechó la oportunidad. En una magnífica jugada colectiva, el balón llegó a los pies de Javi Cabrera, que con un toque de fortuna, firmó el 2-0 definitivo que sentenció el partido.
El equipo agradeció el apoyo incondicional de los aficionados que se acercaron al campo para animar. La imagen de la grada volvió a recordar la estampa de la fase de ascenso de la temporada pasada. La UD Valsequillo volvió a demostrar que es un equipo muy difícil de doblegar en casa. Somete a los rivales a través de una intensidad y derroche físico que ya es marca de la casa. Y sabe aprovechar los errores del contrario para encarrilar sus encuentros.
Los de Pedro Vega comienzan victoria, un resultado imprescindible para ganar confianza. El próximo compromiso será en Tunte, donde tocará mostrar galones fuera de casa.






























