Valsequillo Digital
Lo que ha logrado el C.L. Almogarén este fin de semana no es solo deporte, es una lección de compromiso y resistencia. El equipo afrontaba en apenas 24 horas su segunda luchada consecutiva, un desafío físico y mental extremo tras el desgaste del «duelo decisivo» en Gáldar. Lejos de acusar el cansancio, los azulones demostraron una unión inquebrantable para imponerse por 11-12 al C.L. Saladar.
Un pulso de máxima intensidad
La luchada comenzó con una igualdad absoluta sobre la arena majorera. El Almogarén, tirando de oficio, tomó las primeras ventajas (0-1, 1-2, 2-3), pero el Saladar respondió con contundencia manteniendo el pulso del encuentro e igualando el marcador en varias fases (1-1, 2-2, 3-3). Cada punto se disputaba con una concentración máxima, sabiendo que el mínimo error podía decantar la balanza.
Saber sufrir para vencer
Con el avance de la noche, el agotamiento acumulado tras el enfrentamiento contra el Unión Gáldar empezó a aparecer. Fue en ese momento cuando emergió la fortaleza mental del Almogarén.
En los instantes más críticos y con el marcador ajustadísimo (8-9, 9-10, 10-11), el equipo supo sufrir, manteniéndose firme ante las embestidas locales. El definitivo 11-12 no es solo un resultado; es un certificado de mérito construido desde el sacrificio y la determinación.
Un fin de semana para la historia
Con este «doblete» de victorias fuera de casa, el Almogarén refuerza su posición como el gran dominador de la Copa Fundación La Caja de Canarias, mientras que en el Torneo DISA Gobierno de Canarias, comparte liderato con el Tegueste. Este éxito se suma a la buena dinámica del club, que recientemente ha incorporado piezas clave como Néstor Mejías, quien ya fue determinante en la victoria previa en Gáldar. El Almogarén afrontará otra semana frenética con dos luchadas (jueves y sábado) que volverá a poner a prueba la capacidad física y mental de un equipo que se está mostrando intratable.
Valsequillo puede estar orgulloso de un equipo que, independientemente del terrero o el cansancio, sale a bregar con el corazón por delante.






























