Valsequillo Digital
La ganadera Idaira Hernández, vecina de Tenteniguada, es el rostro de una nueva generación de mujeres que desafía los prejuicios y lucha por la supervivencia del sector primario en el municipio. Hernández, quien hace dos años abandonó su profesión anterior para dedicarse de lleno a la ganadería caprina, es una defensora de la revalorización del trabajo rural, según recoge una reciente entrevista del periódico Canarias7.
Idaira, licenciada en Traducción e Interpretación, se considera una granjera ‘atípica’ y denuncia el estigma social que asocia el mundo rural sólo al sacrificio. Ella apuesta por un cambio de perspectiva:
«Siempre nos han vendido la ganadería como algo muy sacrificado o malo, pero esto es porque antes las personas no tenían más remedio que ser ganaderos para vivir. Hoy en día se debe cambiar esta tendencia y valorar los trabajos del mundo rural de forma diferente».
El Legado de su Abuela
La pasión de Idaira por la ganadería proviene de sus raíces. En la finca familiar heredada en Tenteniguada, sigue la estela de sus abuelos, en especial de su abuela, quien le enseñó a ella y a sus primos a hacer queso y a ordeñar cabras desde pequeños.
Idaira pone el foco en el peligro de los «pueblos dormitorios», donde los residentes no trabajan ni contribuyen a la economía local. Por ello, insiste en la necesidad de incentivar la agricultura y la ganadería para evitar que estos oficios desaparezcan. «Los jóvenes deberían interesarse en preservar los oficios que se han hecho desde siempre en el campo», asegura.
La Mujer Rural: De la Sombra a la Visibilidad
Con motivo del Día Internacional de la Mujer Rural (15 de octubre), Idaira Hernández participará hoy en una mesa redonda en Tenerife para compartir su experiencia, los retos y las aportaciones de las mujeres en el campo.
La ganadera de Valsequillo es una firme defensora de la figura de la mujer en el sector. Aunque reconoce que la sociedad ha evolucionado, subraya que el machismo persiste, especialmente en la ganadería. Su rutina diaria es un ejemplo de su compromiso: pastorea a su ganado y asiste a sus cabras en el parto, tareas que históricamente han sido asociadas a los hombres.
Un Llamamiento a las Instituciones Públicas
Idaira Hernández tiene claro que la responsabilidad de preservar el sector recae en las instituciones. Bajo su experiencia, el Cabildo de Gran Canaria es la administración más implicada en el apoyo al ganadero, con un «contacto directo» y visitas periódicas.
La valsequillera pide a la clase política que siga este camino: «Ese es el camino a seguir si no queremos que profesiones como esta acaben muriendo», concluye, a la vez que reclama un mayor esfuerzo al Gobierno de Canarias.






























