Valsequillo Digital.
La UD Valsequillo dio anoche un golpe estratégico descomunal en su camino hacia la categoría Preferente. En un encuentro de alta tensión y tremendo desgaste físico, los hombres de Pedro Vega supieron madurar el partido, resistir las embestidas iniciales del La Garita CF y golpear en el momento preciso para regresar a las medianías con una importantísima victoria por 0-1.
De menos a más
El choque arrancó con un conjunto local muy enchufado, espoleado por su afición en Las Remudas. Durante los primeros compases, La Garita llevó la iniciativa, encontrando en las botas de Hugo Limiñana sus aproximaciones más venenosas a través de peligrosas incursiones por banda que, afortunadamente, no encontraron el premio del gol.
Sin embargo, el Valsequillo es un bloque con un fondo físico imponente. En cuanto La Garita rebajó la marcha y la intensidad del inicio, los azulones equilibraron la posesión, adelantaron líneas y empezaron a encadenar ocasiones claras tanto en jugadas trenzadas como a balón parado.
Fruto de esa seña de identidad que es la presión asfixiante en campo contrario, la zaga teldense cometió una pérdida en la salida del balón. El esférico cayó en botas de Oussoubi, quien no se lo pensó dos veces para sacarse un auténtico obús desde media distancia que se coló inapelable en las mallas locales, firmando el 0-1.
Un muro infranqueable en la segunda mitad
La Garita intentó rebelarse contra el guion a base de orgullo e intensidad, pero se topó de bruces con su falta de puntería y, sobre todo, con la colosal solidez defensiva de la UD Valsequillo.
En la reanudación, el partido se convirtió en un toma y daca constante. Con el paso de los minutos y la soga del resultado al cuello, los locales se volcaron con todo al ataque. Fue ahí donde emergió la mejor versión del sistema defensivo de Pedro Vega, una roca que ya dio muchos puntos en la liga regular y que anoche volvió a multiplicarse para desactivar cada centro y cada disparo teldense.
Ventaja estratégica, pero cero confianza
Con este 0-1, la UD Valsequillo sale de Las Remudas con una situación idílica. Al haber finalizado la liga regular por delante de La Garita, los criterios de desempate juegan a favor de los de las medianías. El próximo viernes, en nuestro feudo, al Valsequillo le vale el empate e incluso una derrota por la mínima para certificar el pase a la gran final.
A pesar de las excelentes noticias, el vestuario huye de cualquier atisbo de relajación. La Garita ya demostró de lo que es capaz a domicilio la semana pasada al golear al Barrial (1-4), por lo que vendrán heridos y a por todas.
El fortín del José Antonio Atta dictará sentencia el próximo viernes. Nos espera una noche de nervios y la máxima intensidad que merece el billete para la finalísima por el ascenso. Los deberes de la ida están hechos, toca rematar la faena en casa.






























