El proyecto Actívate del Gobierno de Canarias, a través de la Fundación Diagrama, conecta con los ayuntamientos de Valsequillo y La Aldea de San Nicolás para revitalizar la memoria de nuestros mayores.
La puesta en escena de Actívate a través de estos ayuntamientos está dando sus frutos, tejiendo recuerdos que acercan la memoria al cuento ilustrado de cada persona mayor. Recordar sus anécdotas forma parte de este ejercicio tan cercano y evocador, propio del relato oral, que se ha ido perdiendo entre el silencio y el individualismo de la sociedad actual.
Las historias de nuestros vecinos, a veces, permanecen dormidas en detalles inolvidables que, con el mínimo estímulo, salen a la luz. El legado del cuento activa una crianza romántica de la espera, de la escucha y de la memoria compartida.
La Fundación Diagrama, a través del programa Actívate, ha sacado a escena la exposición oral llevada a la narrativa de una breve libretilla de cuentos, con el fin de recordar y dejar testimonio de estas secuencias del pasado y de su gente:
- Abuela Coraje de la Era de Mota: recuerda cómo rescató a una jovencita de un grupo de chavales que habían intentado aprovecharse de ella. Gracias a su observación, acudió en su ayuda y presentó denuncia ante las autoridades.
- Dorina Martel: sentía que en su familia abusaban de su bondad, soportando más reproches y exigencias que sus hermanos, considerados “los niños bonitos”. Encontraba refugio en Teresa la de los Mocanes, quien la consolaba y daba la cara ante su madre.
- Miguel Ramírez: recuerda la primera vez que fue a Las Palmas y vio el mar de cerca. Le preguntó a su madre dónde estaba la bomba para achicar semejante estanque.
- Celia Galván: eran ocho hermanos y, tras la muerte prematura de su madre, un familiar se llevó a cinco de ellos a Las Palmas, perdiéndoles la pista. Los buscó durante meses hasta encontrarlos a todos en un colegio. Nunca más se separaron, reuniéndose de nuevo la familia junto a su padre.
- Eulogio: su madre sufrió una lesión y no pudo amamantarle, por lo que una cabra que vivía en la casa cubrió esa necesidad primaria del bebé.
- Conchi Ortega: cuando conoció a Antonio, con apenas diecisiete años, se convirtió en su ángel de la guarda hasta la actualidad. Fue un flechazo, amor a primera vista.
Muchas más anécdotas e historias se refrescan gracias a esta feliz iniciativa puesta en marcha por la Fundación Diagrama, en la que la tercera edad se está convirtiendo en un movimiento cultural espontáneo: un homenaje a la experiencia de la vida y el mejor activo para reforzar la memoria y retrasar sus enemigos.
Muchos vecinos de la Era de Mota, Tenteniguada, El Rincón en Valsequillo o del pago de Tasarte, en La Aldea, se han sentido cronistas de sus propias memorias gracias a esta hermosa idea, digna de recuperar y multiplicar dentro de este bonito proyecto de Actívate.






























