Los clubes deportivos de Valsequillo recibirán, por fin, las ayudas económicas públicas necesarias para su subsistencia. Así lo aprobó por unanimidad el pleno reunido de forma extraordinaria este jueves. La medida, como otras tantas del gobierno de Francisco Atta, llega tarde. Y, como siempre, quien sufre sus consecuencias es la ciudadanía. Un gobierno que tarda casi 300 días en pagar a proveedores y dos años en abonar subvenciones, por poner solo dos recientes ejemplos, es un claro ejemplo de incompetencia.
En un estéril y nada creíble intento de ejercicio de humildad, Francisco Atta asumió en nombre de su equipo la responsabilidad por la ausencia de presupuestos y subvenciones. A su vez, arremetió contra la reclamación de un vecino, cuya tramitación retrasó, un mes, el pago a los equipos deportivos. Es decir, sin esta objeción, el retraso hubiera sido, únicamente, de 23 meses. Francisco Atta recuerda a la fábula de la tortuga que se queja de que llega tarde porque hace viento.
Dos años para pagar subvenciones deportivas, una piscina cada más precaria, el Centro de Tecnificación Deportiva paralizado,… ASBA/CC dice apoyar el deporte. Pero a los políticos, como a las personas, no se las juzga por sus palabras, sino por sus hechos. Y estos hechos evidencian que lo que ellos llaman apoyo, en realidad, es la asfixia por dejadez del deporte en Valsequillo. Un gobierno que desatiende sus instalaciones deportivas y no cumple con los clubes, está renunciando al deporte como política pública, entre otras cosas, de salud. Por ello, con ASBA y CC, perdemos como pueblo jóvenes, adultos y mayores.
Hubo un tiempo en que Francisco Atta, hambriento de proyectos de especial relevancia para el impulso y modernización de Valsequillo, se agarraba con desesperación a presumir del despacho ordinario de los asuntos del día a día. El presupuesto de cada ejercicio es el documento más importante que producen las administraciones locales cada año. En él no sólo se recogen partidas de gastos e ingresos. Recogen el proyecto de gobierno de quien está al frente de la institución. Durante todos sus mandatos, Paco Atta ha presentado todos los presupuestos fuera de plazo, sin debate, ni posibilidad de enmienda real.
Gobernar no es tramitar lo rutinario, es transformar la realidad. Y quien se conforma con lo primero, jamás logrará lo segundo. Con este gobierno moribundo y sin pulso, ni lo uno ni lo otro.






























