La Provincia.
El Estadio de Gran Canaria afronta una de las renovaciones más trascendentes de su historia con vistas al próximo Mundial de Fútbol 2030. El Cabildo de Gran Canaria, a través del Instituto Insular de Deportes (IID), ha activado el proceso de licitación para ejecutar la primera fase de las obras, centrada en la demolición controlada de la torre este, una estructura clave en la evolución del recinto.
La intervención está valorada en 804.432 euros y supondrá el inicio tangible del ambicioso plan de modernización, que prevé una inversión total cercana a los 100 millones de euros. Estas obras están directamente vinculadas a la candidatura de España como país anfitrión del Mundial 2030, un proyecto que situará a la isla de Gran Canaria en el foco del deporte internacional.
En esta primera fase, la actuación se centrará en 3.360,45 metros cuadrados de la torre este, de un total de 5.994,20 metros cuadrados construidos. La demolición se realizará mediante técnicas muy controladas, empleando maquinaria especializada, herramientas manuales y robots de demolición teledirigidos. Este sistema de trabajo permite, además de una mayor precisión y seguridad, mantener la estabilidad de la infraestructura y la funcionalidad del estadio durante toda la obra.
Antes del inicio de la demolición, se llevarán a cabo trabajos preparatorios necesarios para garantizar la seguridad del perímetro y optimizar el avance de los trabajos conforme a la planificación fijada por las autoridades locales y deportivas. Puedes consultar más información sobre procedimientos de licitaciones públicas y actuaciones en infraestructuras en el portal del Cabildo de Gran Canaria.
Transformar el estadio en una instalación de referencia
El consejero de Deportes, Aridany Romero, ha puesto en valor el inicio del proceso de reforma, indicando que representa “un punto de partida fundamental para transformar el estadio en una instalación de referencia, tanto para la isla como para el resto del país”. Romero remarcó que tras la adjudicación de la empresa que se encargará de estas primeras demoliciones, se continuará avanzando en el resto de fases previstas, priorizando la transparencia y el cumplimiento de los más estrictos criterios técnicos.
La apuesta por la modernización del Estadio de Gran Canaria refleja el compromiso institucional con la mejora de la infraestructura deportiva de titularidad pública, lo que redunda en beneficios tanto para los aficionados al deporte como para el conjunto de la sociedad insular. El responsable de Deportes avanzó también que otros proyectos estratégicos, como los vinculados a la Ciudad Deportiva de Gran Canaria, seguirán desarrollándose conforme a lo previsto.






























