Valsequillo Digital
El periódico Canarias7 publica este domingo un artículo de opinión firmado por Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria y líder histórico de Roque Aguayro (Agüimes), titulado «Sin ideología no hay proyecto político».
Sin nombrarlo de forma explícita, aunque a buen entendedor… el presidente del Cabildo analiza con la profundidad y el acierto que le caracteriza la apuesta realizada por Primero Canarias Municipalistas de unificar el nacionalismo de izquierdas y derechas en Canarias bajo un mismo proyecto, dejando las diferencias que les separan al margen. Una idea que Morales no duda en tildar de «irresponsabilidad histórica». Para el presidente del Cabildo un proyecto político no puede apostar ni defender una ideología aséptica porque «La deriva ideológica de un país marca quién avanza y quién queda atrás. La economía nunca es neutra: siempre responde a valores e intereses que alguien debe defender o perpetuar».
Morales se muestra en contra de «Algunos discursos que hoy emergen en Canarias, apelando a un nacionalismo de conciliación interclasista y sin ideología» que aunque pueden sonar amables a primera vista, lo que en realidad esconden es la «renuncia a enfrentarse a las desigualdades estructurales o a los privilegios de unos pocos». Pero Morales va aún más allá en su crítica al discurso de Primero Canarias y afirma con contundencia «Un nacionalismo que rehúye definirse acaba siendo sólo regionalismo, sin capacidad de transformar la realidad ni defender a quienes más lo necesitan». Y concluye esta parte de su análisis con una advertencia «Canarias nos se puede permitir ese vacío».
Morales echa la vista a atrás en la historia democrática de Canarias para recordar que «Nada importante se logró desde la neutralidad. La neutralidad no transforma, sólo perpetúa».
Sin ideología no hay proyecto
Pero sin duda, Morales se reserva lo mejor y lo más duro de su crítica al proyecto de Primero Canarias Municipalistas para el cierre de su artículo. «Sin ideología no hay proyecto. Sin principios, la política se convierte en trámite y el nacionalismo en decorado. Lo que esta tierra necesita no es neutralidad, sino compromiso. Convicciones firmes, manos limpias y una idea clara de hacia dónde queremos avanzar. Porque Canarias no puede ser un territorio sin alma política: su alma está hecha de lucha, mestizaje y esperanza. Y esa historia no se honra desde al asepsia, sino desde la convicción de que, incluso hoy, la ideología sigue siendo el alimento del pueblo».
Antes de que el proyecto de Primero Canarias Municipalistas viera la luz, cuando la división interna de Nueva Canarias protagonizada por los denominados críticos hacía presagiar que la crisis podía acabar con la división del nacionalismo de progreso en Gran Canaria, Morales invitó a ambas partes a la reconciliación, a superar las diferencias, por el bien de Canarias.
Una vez que se confirmó la ruptura en el seno de Nueva Canarias, con la salida de muchas de las formaciones locales que la integraban, entre ellas la propia Roque Aguayro, de la que Morales es un líder histórico, la pregunta que está sobre la mesa desde entonces es: ¿Y Morales? ¿Qué piensa Morales? ¿Apoya a Nueva Canarias o a Primero Canarias?
Unir al nacionalismo de izquierdas
No sabemos si Morales apostará por Nueva Canarias de cara al futuro. Pero lo que si ha puesto negro sobre blanco es que la fórmula que defiende Teodoro Sosa y el resto de formaciones que integran Primero Canarias Municipalistas, de dejar las diferencias ideológicas a un lado y unir al nacionalismo canario de derecha e izquierda bajo unas mismas siglas, no va con él. Lo dejó muy claro en julio de este año en una entrevista concedida a Canarias7: «No voy a renunciar a la posibilidad de reconducir el nacionalismo de izquierdas en Canarias hacia la unidad […] creo que hay que rearmar un proyecto progresista para esta tierra».
Si querían que Antonio Morales se pronunciara sobre el proyecto que lideran Teodoro Sosa (BNR) y Óscar Hernández (Roque Aguayro), ya tienen su respuesta.
Querían que Antonio Morales hablara. Que se posicionara.
Y no ha podido ser más claro. Ya sabemos dónde no va a estar.






























