Valsequillo Digital
Hay noches que se guardan en los libros de historia de la lucha canaria, y la vivida este fin de semana en el terrero de Lomo Cementerio es una de ellas. En el marco de la 8ª jornada de la Liga Regional de 1ª Categoría (Grupo C), el C.L. Almogarén firmó una remontada que parecía imposible, imponiéndose al Castro Morales por un ajustado 11-12.
El despertar del «Pollo de Moya»
La luchada se había puesto muy cuesta arriba para los intereses de Valsequillo. Con un marcador adverso de 11-7, el conjunto local dominaba la arena y mantenía a sus hombres principales en pie, listos para cerrar el encuentro.
Fue entonces cuando apareció la figura de Álvaro Déniz. En una exhibición de poderío, técnica y sangre fría, el puntal del Almogarén protagonizó una noche espectacular al tirar a cinco luchadores seguidos. Lo más asombroso de su gesta fue la contundencia: a todos ellos les dio las dos seguidas, sin dar opción a la réplica y subiendo el definitivo 11-12 al marcador ante el asombro del terrero teldense.
Trabajo coral y aliento desde la grada
Aunque Déniz puso la rúbrica, el triunfo se fraguó desde las primeras sillas con el esfuerzo de todo el equipo:
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Aday Guedes y Fran Cazorla: Aportaron dos puntos vitales cada uno para mantener al equipo con opciones.
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Néstor Mejías, Cristo López y Orlando Trujillo: Sumaron un punto cada uno, demostrando la solidez de la media azulona.
El club no ha querido dejar pasar la oportunidad de agradecer el apoyo de la afición de Valsequillo que se desplazó hasta Telde. Sus ánimos constantes fueron el motor necesario para que el equipo no bajara los brazos en los momentos más críticos.
Un equipo en estado de gracia
Esta victoria de enorme mérito refuerza la moral de un Almogarén que, tras superar baches como la reciente derrota ante el Tedote, vuelve a demostrar que tiene carácter de campeón.






























